lunes, 25 de octubre de 2010

tiempo




sé, que alguna vez fui libre
de la carcel invisible.

ahora me muevo con dificultad.
y añoro el regreso de los dias
sin tiempo:

del ser y el estar infinitivos

lunes, 11 de octubre de 2010

Sobre lo Metafisico


Puesto que no tenemos de ello imágen visible, pues esta en otro mundo; y como testimonian nuestros sentidos, según la naturaleza, que al pasar de una a otra forma de ser, los entes no conserva para si su unidad, sino que se fragmentan y descomponen, asi, según la naturaleza, lo proveniente de otro mundo, necesariamente es objeto de division y multiplicidad

Es la experiencia de las revelaciones y de los sueños, ellos se visten de fragmentacion y multiplicidad, porque es inevitable habitar nuestro mundo bajo otra forma.

Toda verdad se esparce en multiples partes, en multiples rayos de luz refractados por el prisma del ser.

Es el trabajo silencioso del sabio saber escuchar los multiples ecos de la verdad. La sinfonia del ser que a cada segundo solo es un eco y un matiz renovado de lo inagotable

domingo, 10 de octubre de 2010

la multi ani de Jaisember



Cuando cumplí once años, los mayores de mi edad se reunieron en un cuarto, y los niños quedamos fuera. Me llamaron, y entré mirando a los demás niños con mucha ansiedad. Se cerró la puerta tras de mi, y vi a todos sentados en círculo, mi abuela, de pie en el medio del cuarto me esperaba con una caja de zapatos vieja y llena de polvo. Me pidió que me acercara y sin mediar explicaciones me preguntó:

-cuál es la mejor amigo del hombre?

-el perro?- le dije con gran ilusión, porque deseaba mucho tener un cachorrito.

Mi abuela me dio una bofetada, y al girar de mi cara, vi como todos negaban con su cabeza mirando el suelo entristecidos.

-cuál es la mejor amigo del hombre!- dijo con impaciencia mi abuela, sin esperar que me repusiera de mis sollozos. Temblando le dije:

-la ca ba llo?

Y me dio un tirón horrible en la oreja. Los demás ya ni negaban con sus cabezas, solo miraban el suelo igual que yo.

Ella abrió la caja, sin que yo pudiera ver que había dentro, y me dijo:

-la mejor amigo del hombre es una cerdo! Y puso en mis manos una cerdito hueca de losa blanca. Los demás asentían con sus cabezas con una gran sonrisa, y me miraban con devoción como esperando algo de mi que los alegraría inmensamente.

-nic nie mówisz? (no dices nada?) Me inquirió mi abuela con autoridad.

Mire la cerdito por todas las partes, la hocico, orejitas, rabo, panza. Y le dije:

Esta cerdito no tiene ningún agujerito para poner monedas.

Mi abuela quito la cerdito en el acto de mis manos, y todos se pusieron muy tristes. Puso la cerdito de nuevo en su caja de zapatos, le dio tres vueltas de cinta roja y se la dio a mi abuelo que fue a guardarla.

-no es la elegido- les dijo mi abuela, y me dio la espalda fríamente. Todos se levantaron y se fueron. Quede solo en la cuarto con mis manos que aun mantenían el gesto de sostener la cerdito en el aire, totalmente subyugado por el llanto contenido, la desazón, y el desasosiego mas grandes que conocí.

jueves, 7 de octubre de 2010

f r a g i l i d a d



En ocasiones,

nuestro mundo tiene la fragilidad de una palabra.

sábado, 25 de septiembre de 2010

La noche antes del gran temblor



La noche antes del gran temblor, las nubes de azul marino se apiñaron contra el horizonte, confundidas con las siluetas de los montes y se hizo una gran oscuridad. Las hojas de los árboles temblaban levemente; el lago estaba calmo y traía sobre si rumores confusos de voces que parecían llegar desde la otra orilla. Jesús se acerco hasta el agua y se quedo escuchando un rato largo. Entonces regreso hasta nosotros que cocinábamos pescado y nos dijo:

-Esta noche será.

Todos quedamos cautivados por sus palabras, el aire se lleno de misterio, y pareció abrirse en el cielo una puerta desde donde bajaban ángeles que le hablaban al oído.

-Esta noche será- volvió a decir, mirando a cada uno de nosotros.

-Que pasará después de esta noche maestro?- se animó a preguntar Harum.

-Oigan bien lo que les digo, esta noche no pasará- dijo y apunto con su dedo a la tierra.

-Esta será la última noche. Un escalofrío recorrió nuestros cuerpos, y nos miramos con angustia y desesperación.

Se sentó junto a nosotros y alguien le sirvió un poco de pescado y pan. Comió en silencio cuando todos esperábamos que dijera algo más, que nos anunciara lo que sucedería.

-Por que me miran así? Acaso mis palabras no son suficientes? Sean capaces de oír por sí mismos, porque pronto llegará el día en que no estaré más; vean y oigan por ustedes mismos. Yo solo soy el alerta, el dedo que señala el infinito, el lucero de la mañana. Acaso no ven bajar ángeles del cielo? – dijo, y puso una mano sobre el hombro de Bilban, el sordo mudo que miraba el cielo desde hacia varias horas.

Quedamos en un gran silencio, porque sabíamos que no diría nada más. En el horizonte destellaron los primeros relámpagos, y se hizo un gran silencio preñado de misterios y apariciones, de voces que susurraban cosas incomprensibles. Nuestros ojos divisaban en los cielos una procesión infinita de ángeles que bajaban del cielo, cuando comenzó el gran temblor.

martes, 21 de septiembre de 2010

el evangelio segun Bacbacar




2.1 Despues de curar a un ciego, Jesus le dijo, vete, y no cuentes nada.
Pero antes de caer la tarde el ciego venia delante de una procesion agitada, pidiendo por mas y mas.

jesus subio a la barca y pidio que lo cruzaran hasta la otra orilla, lejos de la multitud.
cuando estuvo en Cafarnaum, se sento a la sombra de un arbol, y dijo:

-no me molesten, quiero estar en soledad, para hablar con mi Padre - y Bilban, el discipulo de Maqueronte le pregunto:

-maestro que es estar en soledad? - y Jesus le respondio:


-cuando consigas con tus preguntas, saber del sordo, lo que este oyo del mudo, lo sabrás.


Bilban se aparto consternado por las palabras del maestro, entristecido en lo profundo de su corazon.


Hirvio aceite y se lo hizo echar en los oidos, afilo su espada, y se hizo cortar la lengua.

Todo esto acontecio, antes de la llegada del gran temblor.

una piedra cae en el lago

foto: Martzi
Una piedra cae en el lago, y el lago se dobla, se repliega en su docilidad, se desmolda de sí, se adecua a la piedra y se hunde en su propio seno. Y así, lo hundido hace subir los rebordes del agua que contornean la piedra, y la bañan coronando su naufragio. Mas allá con su contagio, el impulso de la subida invade la vecindad; pero ya es un impulso deslucido, menor y ciego, un rumor oscuro, un sin saber qué ha sucedido, un perfume sin flor, sin la frescura ni el tormento de la realidad pura que lastima de verdad; solo un impulso ciego, cargado de matices y opacidades que ocultan ya, in crescendo, la plenitud primera. Así, disminuida la realidad se va desvaneciendo, y ya el levante es cada vez menor, se aplana, se apacigua el espíritu de rebelión infundido en la tranquilidad del agua, se serena, se amolda y se rellana, se distiende y se devuelve a su laxitud originaria.
Entonces, la piedra ha caído.