domingo, 8 de mayo de 2011

otoñal




las hojas se amarillan mudamente

en un mustio pensamiento de luz,


recuerdan al sol,
ya sin verle,


apenas se mecen,
y bailan tristes
en el eco volatil y seco


que murmuran el viento

y la infinita muerte.

miércoles, 27 de abril de 2011

via lactea



vas a caminar hasta aquí, te detendrás en la galería, mirarás hacia el patio y verás el parral, olerás bien hondo y profundo y sentirás el perfume de la tierra mojada; y más desde el oeste, te llegará, apenas, el aroma del corral. oirás las últimas gotas, el murmullo distante del aguacero, el rumor grave del trueno y el retumbar sordo de sus ecos que se alejan. sentiras la brisa fria en camisa mangas cortas, y se te hara la piel de gallina. tendras la vision mas clara que se pueda tener del verde de las hojas y del azul plomizo del cielo atardecido. creerás oir el chasquido de una fusta, el trote chirle de un caballo, y la lenta procesion de las vacas, retornando a su corral.

te iras con tu mirar, al fin, trás un proselito de terneros y cascabeles, venerando el mujir santo y el último salmo que recitan el rebullo de los pajaros acomodandose en sus nidos.

desde el cielo, que ya casi se despeja, el lucero pastorea las estrellas por senderos más altos.



sábado, 23 de abril de 2011

gotas

la otra noche me desvelé escuchando unas gotas de agua que caían en el tanque del watercloset.
primero eran gotas abstractas, conceptos que caían, gotas pensadas: son gotas, son gotas, son gotas...
luego comencé a preguntarme si ya era el tiempo suficiente para comenzarlas a odiar, o si podría ignorarlas, y entonces revivir el sueño, y dormir. Pero mis pensamientos fueron otras gotas más, de esas que se repiten invariablemente todo el tiempo, y que sí he comenzado a odiar. En cambio, estas gotas de agua, las del depósito del baño, tenían algo especial. Por ejemplo: ¿cómo era que su nota musical no era siempre la misma, si siempre era la misma gota, si siempre era el mismo tiempo el que demoraban en caer?
la nota era siempre distinta, o al menos imprevista: tip, tap, tip, tap, tup, tup, tip,tap... un trencito del azar.
una simple gota, podía variar infinitas veces más que mi único pensamiento.
tome nota en un papel: "aún debo descubrir el arte de dejar caer las palabras que saben pulsar el silencio de la nada".

sábado, 2 de abril de 2011

soy la nada que se nombra




En este destierro nocturno

Soy la voz, el eco y la palabra,

la luna ensombrecida,

y el reflejo ido de su luz.


Soy la noche que piensa,

en desvelo solitario;

la nave que zozobra

el mar y su naufragio


Soy el caído del Cielo

el Alma extraviada,

el carro, los caballos

y el vencido Auriga.


Soy...
la nada que se nombra,
las ruinas mismas
de Babel.

martes, 29 de marzo de 2011

desvelos circulares




Como las páginas de un libro se solapan, como el film de un rollo de nylon transparente se enrollan las capas de los días; se envuelven, y todo lo envuelven por los costados: una asfixia de cavidades oprimen unas a otras, las engullen por fuera.
Los años y los giros de la tierra se doblegan y se doblan como pinceladas de van Gogh; y el sol es engullido a su vez, por capas y mas capas de ser. La curvatura repliega todo sobre sí, como un caracol de la cuarta dimensión, infinito. el tiempo es la única vía de escape para esta carcel, el desahogo de esta opresión infinita, la expulsión del sometimiento. Si aun pudiera ir más rápido que su pulsante devenir, sé que podría huir perfectamente al llano no ser.

lunes, 21 de marzo de 2011

sueño de la isla de cenizas




El hidroavión, un Curtis Seagull, vuela en la noche en direccion al Ártico; lleva una velocidad de crucero de 200km/h. El piloto en completa soledad, es apenas alumbrado por la luz amarilla de la carlinga. Una voz en la radio le advierte: "su vuelo es una completa irresponsabilidad, su acción causará muchas desgracias, una pequeña perturbación del aire en esa zona produce verdaderos desastres".
Pocos kilometros mas adelante puede ver el completo hundimiento de la isla. La isla está habitada por una cultura antigua, es la isla de cenizas; el pueblo de cenizas, Sindr. Su símbolo sagrado es la antorcha ardiente esculpida en roca volcanica, en la cual se enroscan tres serpientes verdes azuladas.
Al ver el desastre, el piloto se arroja al oceano y sobre el asiento, a modo de desagravio deja sus antiparras; es su forma de pedir perdón y excusarse ante el mundo.

viernes, 18 de marzo de 2011

Ábrego




lo mismo que un átomo,
o una mónada que flota en la nada,
vi.

y vi
montada sobre una hoja seca
en el ábrego de marzo

el celaje gris del confín
el antiguo mar,
y sus prodigios.

de él me llegaban las ondas,
como un brillo ilusorio y lejano;
apenas el reflejo vago
y el pálido reverbero

del pulso infinito,
de la fuente oscura
del latir mudo

entonces,

en el divagar del alma ida
se replicaron la materia
el espiritu y la caida:

y vi el presente nacer,
el que nunca termina...