lunes, 12 de julio de 2010

mundos invisibles

Como una nube
en el firmamento,
como un aliento
En la sombra fría,

Como en el espejo
De las aguas profundas
Se forma una onda exigua:

Así, un sentir
Un alma,
Un pensamiento,
En la nada...

Floraciones misteriosas:
Cuál es el mundo evanescente
Que invisible las sostiene?

domingo, 11 de julio de 2010

himno de la agonía




mientras pasea barrancas abajo

con paso vago y solitario,

su melancolía


rítmica y pausada,

sinuosa y continua,

conversa la última tarde

con la orilla.


montados en el aire rojo

los últimos despojos de luz

manchan los pastizales,


como una bandada de cardenales

que tejen de ecos eternos

un himno a la agonía





lunes, 5 de julio de 2010

Mamboreya


como a un fruto maduro y sazonado, pesa el destino las palabras. su cumplimiento es un misterio profundo que me obsesiona desde aquel día en que mi vida ya no fue igual. por un poder extraño la voz humana, agita las fibras invisibles que tejen el universo, y mas tarde o mas temprano, sea en su dicción primera, o en la sucesión incontable de sus ecos imperceptibles, ellas siempre logran actuar con eficacia notable aunque incomprendida. los que han matado y los que han maldecido, los que han jurado venganza y los que han mentido en perjuicio de un inocente saben, que en la infinidad de la noche, las palabras aguardan intranquilas sopesando el frágil balanceo del tiempo, que segundo a segundo, resiente y menoscaba la reseca rama de la cual pende el fruto del castigo.

era fin de mes, gastaba mis últimos pesos en un boleto a Parana. una rebaja de la desconocida empresa Sauce de Luna me tentaban a viajar. la estación era un chiquero de humedad y calor.

Recuerdo que partimos con alguna demora por causa de un imprevisto altercado entre una anciana de aspecto frágil y el conductor del bus. la anciana no pudo subir porque en su bolso llevaba un despreocupado gato negro, que cada tanto, sacaba la cabeza afuera y maullaba . estaba prohibido viajar con animales, y el reglamento era estricto.

mientras el bus se alejaba, creí ver que la anciana sonreia: era apenas una leve mueca que curvaba la mitad de su labio. sentí un escalofrío, esa era la risa del desden, la de la maldición silenciosa que sabe llamar pacientemente a los portales del tiempo.

salimos de la ciudad hacia el río, y viajamos por la isla. a ambos costados de la ruta, los bañados despedían a los patos y a las garzas. Caía la tarde y el cielo se reflejaba azul como en un espejo de plata.

la luna florecía en el agua y el paisaje se adornaba con destellos de nácar. el céfiro nocturno, mensajero de embrujos, liberaba a los seres de su encantamiento diurno y se llevaba lejos el silbido de las bandadas, con sus ecos acuaticos y distantes. a su soplo frío, las ondas mecian las formas, despertando sus almas dormidas y en lo alto, la luna secreta y vibrante, con corazón de madre, recogía en un abrazo profundo el habla oculta de todos los seres que preñaban de secretos sonidos el aire.

comenzamos a descender y entramos al túnel , a esa atmósfera artificial y amarilla: cuadricula infinita de azulejos verdes y de tubos fluorescentes. el efecto hipnótico que produce la repetición de las formas, me venció, y quede dormido.

desperté sobresaltado, y mire por la ventanilla: el paisaje se había esfumado y en lugar del río yacía un abismo; una noche impenetrable cubría todo.

por la ventanilla ví acercarse un cartel con el nombre de un pueblo desconocido: Mamboreya. Seguramente ya habíamos pasado por la ciudad cuando me habia quedado dormido. decidi bajarme.

el bus se alejo y su luz roja se fue apagando como una pequeña brasa fria. fue lo ultimo que vi, luego una completa ceguera cubrió todo, y no hubo mas día ni noche, luna ni estrellas.

regrese en dirección del cartel.

hasta donde llegaba la luz del fósforo, pude ver que todo era arena, arena, arena, y mas arena. uno a uno fui gastando los fósforos, hasta que con el ultimo, llegue a ver el cartel que en letras blancas decía

Mamboreya: desierto de 40 noches y 40 días


junto a los fósforos, una a una tambien, fui perdiendo todas mis capacidades; aun cerrando mis ojos, mi alma en sombras, era incapaz de llamar el mas mínimo de los recuerdos. la capacidad de imaginar , junto al dormir y los sueños, se habian ido.

desde entonces, he perdido la cuenta del tiempo, y paso las horas sin medida en este infinito presente que es el ultimo, el mas abismal y lejano de todos los mundos, Mamboreya: el mundo sin alma.

miércoles, 30 de junio de 2010

Saltan, se descuelgan de las ramas, corren delante mio; otros se retrasan y por el rabillo del ojo los observo intranquilo.

Unos son realmente divertidos. A una señora que viene de hacer las compras se le suben al hombro y otro le hace un nido de espartillos en la cabeza.

Avanzan jugando, se suben a los tapiales, hacen equilibrio, y se caen sin daño, produciendo mucha risa, y recibiendo muchas patadas en el culo cuando apenas logran sobreponerse; hay corridas y zancadillas.

un tumulto, un gran hormiguero de seres se despliega cuando avanzo. un desdoblamiento casual, y una fragmentación infinita que se esparce en todas direcciones.

cuando llegue a casa estos que se balancean colgando de mi barba serán los primeros en buscar abrigo acurrucados junto a mi cuello a la hora de la siesta; se columpiaran en mis orejas para trepar mas alto, justo hasta el calor de mi aliento.

mientras escriba saltaran entre mis dedos, y miraran la pantalla señalando la aparición espontánea de cada símbolo que los maravilla; uno se dará vuelta y me mirara sonriente con boca desdentada, y correrá para darme su abrazo mínimo que solo alcanzara a rodear la mitad de mi cara.

van y vienen conmigo, y yo con ellos; inseparables; unidos por siempre; mis traviesos hijitos.

fantasmagoria

esta nueva mañana
se prodiga en luz
en oros futiles
pero hermosos

el manto del sol
apenas tiene cabida
entre las cavernas
de nubes grises

todo es una ilusion
una fantasmagoria psiquica
una combinacion de simbolos
que aprendimos a mirar

por que se impacienta mi animo?
por que mi respiracion
va hasta lo mas hondo
y remueve el agua profunda?

un mundo de fantasmas
sale a las calles
adormecidos por el yo
la ultima ilusion, y el dios mas poderoso.

viernes, 25 de junio de 2010

desconcertantes anotaciones del Doctor Paterson

la vision humana se reduce a un angulo plano de 180 grados o algo mas (104 grados a ambos lados de la nariz), quedando al cubierto, a oscuras, nuestras espaldas creando una dimension de luz y sombra. los animales capaces de producir un giro completo de su cabeza son considerados sabios; como la lechuza o el buho.

En el mito platonico del primer ser creado por los dioses, el hermafrodita primigenio, este era capaz de ver en todas direcciones, luego, el hermafrodita fue partido en mitades, una masculina, otra femenina. nosotros.

en ese estado de caida, de degradacion en que nos encontramos segun el mito platonico, nos encontramos como esclavos dentro de una caverna. el esclavo en la caverna tiene su cuello fijado por cadenas solo pudiendo ver delante de el. sus espaldas son un mundo desconocido completamente. esta situacion metafisica, segun platon no es irremediable, existen los que por algun azar o destino, no lo sé, pueden volver sus cabezas a la entrada de la caverna, y ven algo como luz, y entran en directa contradiccion con el mundo de sombras en el cual vivimos la mayoria. los indues, llaman a este mundo de sombras, Maya, y es una diosa que nos mantiene en permanente ilusion. los antropologos modernos le llaman cultura, los filosofos sociales, construccion social, y demas nombres que poco importan. los indues llaman iluminados o bodisatvas a los capaces de quebrar la ilusion. Platon, les llama filosofos. las culturas originarias de america, no se como le llamaban, pero el termino usado es chaman.

la ilusion es una condicion humana. no es otra cosa. es propio del ser, en general, ocultarse, y manifestarse. y esta en las posibilidades del hombre el poder ver.

una rotacion interior de la psiquis dispondra un cambio de vision, segun el 68 porciento de las experiencias realizadas, la experiencia de imaginar que nuestro cerebro gira 180 grados en nuestro craneo, da como resultado la imagen de una caja negra frente a nosotros. un simbolo de lo desconocido. no es una imagen casual, ni un artificio creado por la imaginacion, es el lenguaje que nuestra psiquis manifiesta. debemos comprender que nuestra psiquis tiene sus formas propias, y que cuando avanzamos en una direccion desconocida (la mayor parte) ella nos manifestara con imagenes y simbolos que no podemos ignorar. si sopesamos tales imagenes ysimbolos como ocurrrencias vanas, o sin sentido, no hemos captado aun el verdadero comienzo.

moverse en un mundo de simbolos e imagenes psiquicas es muy diferente al algebra del mundo al que hemos confinado nuestra experiencia; nuestra limitada vision moderna, con causas y efectos. kant y sus filosofos quisieron imponer esta vision para nuestra psiquis, y lo lograron, pero no hace justicia a nuestra mayor complejidad, a nuestro verdedero ser. kant y sus filosofos crearon un homunculo ridiculamente cientifico, detras de bellas y dificiles palabras. pero esas palabras no hacen justicia a nuestro misterio, solo los simbolos y las imagenes, y aun, por siempre, el silencio.

sábado, 19 de junio de 2010

El mercader Jeremias Swagman

Silencio solo interrumpido por el ladrido lejano de un perro. Una pálida tiniebla inunda el cuarto; en lo alto, como catenarias fantasmales, las telas de araña se balancean conmovidas en la gelidez oscura por el murmullo quebrado y seco de las hojas de otoño.

Jeremías siente su cuerpo pesado, una involución se apodera de él, un detenimiento misterioso de la vida. Se levanta y camina.

Abierto sobre el escritorio, su cuaderno de notas deja entrever la ultima frase, escrita como un poema inconcluso, o quizá como una sentencia que le dictara la noche:

entre magnánimos misterios ,
la vida y la muerte,
supera a todo lo demás.

En su consumada locura, deambula de un lado al otro del cuarto con un pesado libro en manos; habla en voz alta como un actor que ensaya en un escenario vacío.

Las maderas crepitan en el fuego.


"Soy mercader, y trafico menudas baratijas entre éste, y el misterioso país. A cambio obtengo preciados botines repletos de visiones y acertijos, de signos y de símbolos que necesitan ser contemplados durante largas horas; símbolos que encierran enseñanzas que superan el entendimiento; enigmas jamas pensados o siquiera imaginados.

"Con avidez rescato de las tinieblas de ese caos fructífero, los libros no leídos, los lugares no vistos, los sucesos y los personajes aun increados .

El perro lo sigue con la mirada desde su cobija sucia; es su único espectador, sin contar a un sin fin de espíritus que lo espían desde las sombras que anima el fuego.

"Unos de mis últimos tesoros, es este viejo manuscrito, iluminado con escenas góticas de un mundo imposible, repleto de figuras míticas que se abren paso a cada pagina, y que esta escrito en la olvidada lengua de Odin, la que ya nadie puede leer, excepto en sueños.

"Un sortilegio protege los arcanos y solo permite al soñante creer en ellos, solo al soñante verlos.

"Un sortilegio mágico y oculto que abre los mundos enigmáticos solo a los hombres dormidos, a los que no rememoran.

"Esa trágica oposición, perfecta como inviolable, me dictan la certeza y la esperanza de que podré rescatarlo del Tártaro convertido en algo más que brumas o apenas destellos de la nada.

Los reflejos de la ventana, en el oscuro espejo de la noche, duplican la escena del cuarto, y de Swagman delirando. Las imágenes de lo irreal en lo irreal, son un desvanecimiento de luces apenas sostenido en el corazón del abismo; un átomo de efímera conciencia, en el infinito portal de la existencia.

"La infinidad de travesías me enseñaron la geografía y los mapas de ese mundo oscuro, que también son los del mito y la leyenda. En unos pueden verse los otros, como en espejos deformados. y su cartografía, aunque aun incomprendida, existe casi por completo.

"El manuscrito señala el preciso lugar donde corre el río, de cuyas dispares orillas se pueden beber, como en los principios, el conocimiento y la muerte, o la juventud y el olvido.

"Cada noche renueva la ansiedad y la certeza de que habré de llegar nuevamente hasta las mismas orillas decidido a beber, y que un espasmo paralizante me contendrá entre ambas margenes, justo a mitad
Justificar a ambos ladosdel camino como al asno de Buridan.

"El sueño me envuelve en sus enigmáticas redes, mi voz se apaga.

"Ya escucho el canto de la vida que fluye cristalina entre los juncales, ya presiento el hondo silencio y la contemplación de los abismos.

Jeremías cae sin fuerzas en el sillón, el libro se desliza entre sus manos dormidas dejando ver de plano sus hojas amarillas, completamente vacías...